


Después de ganarle "El musical de tus sueños" a Ricardo Fort, dice que la gente eligió el esfuerzo y la dedicación.
La morocha del batacazo
Silvina Escudero La ganadora de "El musical de tus sueños" dice que "la gente eligió el trabajo".
Marina Zucchi
mzucchi@clarin.com
De bailar con Maradona a ser la chica diez. De ser la novia del "bombón" a imponerse al excéntrico emperador del chocolate. En un año Silvina Escudero pasó de bailar para unos pocos a zarandearse ante la vista de unas cuatro millones de personas. La ganadora de El musical de tus sueños (ShowMatch, El Trece, que promedió anteanoche 33, 6 puntos de rating) analiza el triunfo que parecía imposible: "La gente eligió el trabajo".
Cuando el boca de urna coronaba al arrogante millonario que supo acaparar horas de pantalla (Ricardo Fort), la misma morocha que cuatro años atrás bailaba anónima para La noche del 10, pareció profundizar la estrategia: seguridad en la pista y en el discurso, y un pedido de disculpas a su contrincante para sensibilizar a la platea. ¿El juego mediático entre su novio Matías Alé y Fort, aquel que incluyó boxeadores amenazantes en medio de la disputa por su amor, terminó rindiéndole? "No fue un juego mediático. Fue feo lo que pasó y estuvo bueno aclararlo. Trato de ser auténtica y de decir siempre lo que siento", defiende la campeona que, a contramano de Fort, aparenta poco redituable a la hora de las entrevistas.
A los tres años se calzó los zapatitos de baile en una academia de Olivos. A los 13 ya desfilaba profesionalmente para Roberto Giordano. A los 18 decidió estudiar medicina veterinaria y, pese a cuatro años de carrera, priorizó su faceta de coreógrafa e integró el staff de bailarines del programa de Nicolás Repetto.
Criada en la zona norte, en una casa de "buen pasar económico" y con la premisa del colegio inglés, en 2007 se presentó a una audición convocada por Carmen Barbieri y Santiago Bal, y se impuso a unas 500 postulantes. Así, integró el elenco de Vedettísima el verano pasado y su apellido se volvió sonoro en los ciclos chimenteros: affaire con Alé, pelea con su misma sangre (su hermana Vanina) y contiendas con la ex de su novio (Graciela Alfano).
Hasta que, a los 26 años, la coronó lo que mejor sabe hacer, bailar (56,43% del voto del público): "Nunca perdí la fe. Fueron días de no dormir, de lastimarnos en los ensayos. Fort y yo somos diferentes personalidades y la gente eligió el esfuerzo, la dedicación", suelta con tacto, sin ahondar en los lances del millonario, como si ahora quisiera esquivarle a ese costado más polémico.
Además, disfruta de un ascenso en la marquesina de la nueva revista de Barbieri, Fantástica, en el Atlas de Mar del Plata. Su plato fuerte es un cuadro de tango con Matías Alé donde ambos terminan desnudos.
¿Le temés a la fama efímera? No. Disfruto el momento y me aferro a los amores. La fama puede estar o no. El baile es lo que me llena de felicidad. Sueño con seguir tan linda vida.




















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